Tratamientos modificadores de la enfermedad

Los tratamientos modificadores de la enfermedad tienen como objetivo prevenir o reducir el número de brotes en la EM.

  • Reducen la frecuencia y la intensidad de los brotes.
  • Previenen la aparición de nuevas lesiones en la Resonancia Magnética cerebral
  • Pueden retrasar y reducir las discapacidades adquiridas.
  • Existen efectos secundarios y no se puede saber con precisión cuál va a ser la reacción al tratamiento en cada persona.
  • El tratamiento no le hará sentirse mejor, ni reducirá los síntomas, ni la discapacidad generada por recaídas anteriores.

A la hora de consensuar con tu neurólogo el tratamiento modificador de la enfermedad, es importante tener en cuenta:

  • Beneficios/riesgos para cada persona con EM
  • Tipo de EM
  • Efectos secundarios que pueden aparecer
  • Modo y frecuencia de la administración
  • Valorar su impacto en la vida cotidiana: impacto emocional, impacto en el estilo de vida, preferencias personales…

Tratamientos modificadores de la Esclerosis Múltiple aprobados por la European Medicines Agency (EMA). Marzo 2016

Principio Activo Nombre comercial Laboratorio titular Año de aprobación (EMA) Modo de administración Frecuencia de administración
Acetato de glatirámero Copaxone® 20 o 40 Teva Pharmaceuticals Ltd 2002 Subcutáneo Cada día o 3 veces por semana
Alemtuzumab Lemtrada® Genzyme Therapeutics Ltd 2013 Intravenoso Ciclos de 5 o 3 días anuales
Dimetilfumarato Tecfidera® Biogen 2014 Oral Dos veces/día
Interferón beta-1a Avonex ® Biogen 1997 Intramuscular Una vez/semana
Interferón beta-1a Rebif® Merck Serono Europe Ltd 1998 Subcutáneo 3 veces/semana
Interferón beta-1b Betaferon® Bayer Pharma Ag 1995 Subcutáneo Cada dos días
Interferón beta-1b Extavia® Novartis Europharm Ltd 2008 Subcutáneo Cada dos días
Interferón beta-1a pegilado Plegridy® Biogen 2014 Subcutáneo Cada dos semanas
Fingolimod Gilenya® Novartis Europharm Ltd 2011 Oral Cada día
Mitoxantrona (en genérico desde 2006) Novantrone® Meda Pharma, S.A.U. 1998 (proc. nacional) Intravenoso Frecuencia variable. Dosis máxima acumulada: 140 mg/m2
Natalizumab Tysabri® Biogen 2006 Intravenoso Cada 4 semanas
Teriflunomida Aubagio® Sanofi-Aventis Groupe 2013 Oral Una vez/día

 

Nota: existen otros fármacos que se usan fuera de indicación ocasionalmente            

Tratamiento de los síntomas

Las personas con EM experimentan una amplia gama de síntomas ocasionados por el daño a su sistema nervioso central. Síntomas como la espasticidad, los trastornos urinarios, el dolor y el cansancio afectan gravemente a la calidad de vida de las personas con EM, por ello es importante tratarlos.

FATIGA

  • Amantadina
  • Modafinilio
  • Pemolina
  • Metilfenidato

ESPASTICIDAD

  • Baclofeno oral
  • Tizanidina
  • Diazepam
  • Gabapentina
  • Cannabinoides / nabiximols
  • Baclofeno intratecal
  • Toxina botulínica A

CAPACIDAD DE MARCHA

  • Aminopiridinas / dalfampridina

DOLOR NEUROPÁTICO

  • Gabapentina
  • Carbamacepina
  • Amitriptilina
  • Pregabalina

DÉFICIT COGNITIVO

  • Donepezilo
  • Interferón beta
  • Acetato de glatirámero
  • Rivastigmina
  • Memantina

DISFUNCIÓN VESICAL

  • Oxibutinina
  • Tolterodina
  • Desmopresina

Tratamiento de los brotes

Cuando una persona con EM tiene un brote con afectación severa: debilidad en uno o varios miembros, desequilibrio, pérdida de visión, visión doble u otros síntomas incapacitantes, el neurólogo suele proponer al paciente tratamiento con corticoides a dosis elevadas por vía intravenosa durante unos 3-5 días.

Este tratamiento no mejora a largo plazo la recuperación del brote, pero al menos hace que la recuperación sea más rápida. Cuando los brotes son leves, muchos médicos prefieren no tratarlos, aunque algunos utilizan corticoides a dosis más bajas por vía oral. Durante los brotes es recomendable que el paciente guarde reposo, si bien en la fase de recuperación será precisa la ayuda de la rehabilitación en muchos casos.

Otros tratamientos

Estos incluyen un grupo de tratamientos farmacológicos llamados inmunosupresores, que funcionan mediante la inhibición de la división celular. Se dirigen al sistema inmunológico y no discriminan entre las diferentes células del cuerpo, así que pueden ser efectivos para EM pero también tienen una amplia gama de efectos secundarios adversos. Pueden ser útiles en algunas personas con EM, por ejemplo en la EM que avanza rápidamente o en la EM recurrente-remitente con una alta tasa de recaída. El neurólogo y la persona con EM necesitarán trabajar juntos para equilibrar los efectos beneficiosos de estos fármacos con sus potenciales efectos secundarios adversos.

Los inmunosupresores más comúnmente utilizados en EM son azatioprina, ciclofosfamida, metotrexato y mitoxantrona.

Rehabilitación

La mayoría de las personas con EM se benefician de la realización periódica o continua de rehabilitación integral, tanto desde un punto de vista estrictamente físico (por ejemplo, como tratamiento de apoyo en la espasticidad), como por lo que supone de mejoría del “tono vital” en general; además de la sensación de estar haciendo algo por uno mismo y de estar colaborando activamente en el tratamiento.

El sistema público de salud no dispone de suficientes medios para satisfacer esta demanda y uno de los principales esfuerzos que realizan en la Asociación Tinerfeña de Esclerosis Múltiple es intentar suplir esta carencia, prestando atención a las personas con EM y a sus familiares y otras enfermedades neurológicas desde un equipo multidisciplinar comprendido por fisioterapeuta, psicólogo, trabajadores sociales, terapeuta ocupacionales, logopedas, ayuda a domicilio y transporte adaptado.

Tratamientos futuros

Los investigadores están trabajando para encontrar nuevos y mejores tratamientos para las personas con EM. Actualmente hay tres medicamentos orales para la EM recurrente-remitente, fingolimod, cladribina y teriflunomida, con varias terapias orales más sometidos a ensayos clínicos.

Las terapias con células madre son otra área de la investigación en tratamientos para la EM. Actualmente hay varios ensayos investigando el potencial de varios tipos de células madre para diversas formas de EM. Incluyen las células madre mesenquimales, las células madre hematopoyéticas y las células madre neurales. Las células madre mesenquimales actualmente están siendo probadas para EM. Se cree que pueden tener un efecto positivo a través de la ‘inmunomodulación’ y también podrían promover los mecanismos de reparación del sistema nervioso para reparar la mielina dañada.

Las células madre neurales son responsables para la reparación de la mielina en el cerebro y se espera que pronto sea probado su tratamiento para la EM. Las células madre hematopoyéticas ya utilizadas para tratar la leucemia, linfoma y varios trastornos sanguíneos hereditarios, están siendo probadas en formas muy activas de EM, donde se cree que pueden ayudar a prevenir el daño a la mielina mediante la alteración del funcionamiento del sistema inmune.

Fuentes: www.aedem.org / www.esclerosismúltiple.com